Casi todas las renuncias te hacen feliz, pero algunas te ponen triste.  Yo amé mi trabajo y la verdad es que lloré mucho al irme.   Una vez leí que Brigette Hyacinth mencionó que uno no renuncia a trabajos, que uno renuncia a sus jefes malos.  En mi caso tuve dos jefes muy buenos y en especial, Nick, quien más que un jefe ha sido un mentor para mi vida. 

A mí me gusta dejar todo en orden y antes de irme de mi trabajo, contraté personal nuevo para que mi departamento estuviera completo y conseguí mi sustituto.  Trabajar ayudando a personas desventajadas es una gran responsabilidad y dejar a mis empleados desamparados no era opción para mí.

Cuando se trabaja en la administración de una empresa son muchas las responsabilidades.  Allí es cuando realmente comprendes que hay empleados que realmente son indispensables.  La gente va y viene en las compañías, pero hay habilidades y destrezas que son únicas de cada individuo.  Yo estaba consciente que mi baja ocasionaría un desbalance, pero estuve dispuesta a hacer todo lo que estuvo a mi alcance para minimizar el efecto. 

En mi corazón existe mucho agradecimiento por la oportunidad que me dio la empresa de estar con ellos, pero mi responsabilidad mayor es con la gente que dejé allí.  Son cientos de personas que dependían de mi trabajo para garantizar el suyo y eso era un peso en mi espalda que no podía pasarle a cualquiera. 

Hoy que me lees quiero que sepas que si estas en proceso de renunciar a tu trabajo antes de hacerlo leas con cautela lo siguiente.

Recomendaciones:

  • Piensa en tus compañeros de trabajo.   Deja todo lo que puedas al día para cuando ya tu no estés ellos no se vean perjudicados. 
  • Despídete. Yo odio las despedidas, pero decidí despedirme de todos los que considero importantes en mi vida.  Esto lo hice para que ellos pudieran cerrar el ciclo y yo de paso también lo haría. 
  • Planifícate.  Ten ahorrado unos 3 a 4 meses de tu salario.
  • Tómate tiempo libre.  Debo confesar que yo no soy muy buena en esto, pero es necesario. 
  • Pide cartas de recomendación.  Si te vas en buenos términos, pide cartas de recomendación antes de irte de la empresa.
  • Oriéntate con Recursos Humanos.  Oriéntate acerca de los beneficios que deben liquidarte antes de irte.
  • Vete feliz.  La vida te llevará a donde debes estar.  Sé feliz. =)

Ah y si te quedaste con las ganas de saber por qué renuncié, te puedo decir que la culpa la tuvo COVID, pero eso te lo cuento en detalles en mi libro.

Te envío un abrazo.